¿Qué es la huella ambiental?

La huella ambiental se puede entender como el impacto medioambiental que representan las acciones humanas.

Dentro de la huella ambiental se pueden incluir la huella de carbono, la huella hídrica y la huella ecológica.

Huella de carbono: son la cantidad de gases de efecto invernadero (GEI) emitidos para la fabricación de algún producto, o las acciones que estemos realizando.

Producto consumido 1-2 veces por semanaEmisiones de CO2 anualesEquivalente en km recorridos en un coche promedio
Carne de ternera604 kg2482km
Leche de vaca49 kg202km
Huevos42 kg179 km
Arroz26 kg107 km
Leche de soja15 kg63 km
Tofu12 kg51 km
Frijoles7 kg32 km
Patatas3 kg15 km

Huella hídrica: es el indicador que mide la cantidad de agua dulce utilizada en la producción o prestación de algún producto o servicio, o uso personal.

ProductoUso de agua por 1 kg de producto
Carne de ternera15.000 L
Carne de cerdo6.000 L
Queso5.000 L
Arroz3.400 L
Trigo1000 L
Lentejas50 L

Huella ecológica: es un indicador que mide la relación que hay entre los recursos primarios de un ecosistema, usados por la humanidad y la capacidad del planeta de regenerarlos por su cuenta.

  • La carne de menor demanda de tierra usa un 230% más de tierra que una plantación media de soja para tofu por gramos de proteína.
  • El 70% del amazonas son pastizales.
  • Para la producción de 1 kg de carne se necesitan 16 kg de grano de media.

¿Pero entonces, solo la alimentación deja huella?

Realmente no. Cualquier acción que hagamos seguramente tendrá un impacto ambiental. Puede ser mayor o menor, pero sin duda existe.

Debemos ser conscientes de que incluso la ropa que llevamos tiene su huella ambiental y además, no es pequeña.

Toda la mecánica de nuestro día a día es de alguna manera perjudicial para el planeta. Desde nuestra casa, muebles, ropa, el desayuno, el transporte que nos lleva al trabajo, etc.

Toda nuestra actividad, directamente o indirectamente, está relacionada con el medio ambiente.

Las producciones se realizan en fábricas que generalmente están ubicadas en otros países, con materias primas que provienen de unos terceros y finalmente transportados a su punto de venta. Todo este proceso ha sido posible gracias a la globalización de la cual nos aprovechamos todos e incentivado por los enormes beneficios que representa este proceso para las empresas.

En el protocolo de Kioto, después de establecer que el culpable de la huella ambiental es el productor, los países más ricos y con más industria, externalizaron su producción, llevando sus fábricas a países menos desarrollados, con manos de obra e impuestos medioambientales más bajos pero vendiendo el producto en el mismo país. A primera vista estos países rebajaron su huella ambiental. Sin embargo, en el panorama general, la huella ambiental mundial aumentó ya que esta externalización de la producción representa un transporte de mercancías que normalmente es muy contaminante, entre otras cuestiones de igual importancia como podrían ser la menor eficiencia de producción respecto al medio ambiente o la laxa legislación ambiental del país productor.

En definitiva, entendiendo el ciclo de vida de todo lo que nos rodea podremos entender mejor el impacto que este tiene o ha tenido en el medio ambiente.

¿Que representa aumentar la huella ambiental?

Aumentando nuestra huella ambiental, aumentamos nuestro impacto en el medio ambiente. Esto es algo inevitable, pero sí que debe ser limitado. Desde el inicio de la revolución industrial la huella ambiental mundial ha estado en constante aumento. Sobrepasando ampliamente lo que el planeta puede tolerar. Hemos llegado al punto de que a este ritmo, el mundo tal y como lo conocemos y estamos acostumbrados a verlo, tiene fecha de caducidad.

Cada cosa a nuestro alrededor tiene a sus espaldas un largo proceso de contaminación que no acaba con la vida útil del producto, sino que este puede seguir contaminando durante cientos de años. A menudo cosas que usamos 1 sola vez, tienen una vida de contaminación de más de 400 años.

En los últimos años la sociedad ha tenido una transformación consumista. Compramos mucho más que antes y, al mismo tiempo, tiramos las cosas con la misma facilidad.

¿Cómo podemos rebajar nuestra huella ambiental?

Una vez entendido que es nuestra huella ambiental, podemos darnos cuenta rápidamente de la manera de reducirla.Y es realmente simple, reduciendo el consumo reducimos nuestro impacto ambiental. Por supuesto esto no es todo, el reciclaje, el uso consciente del transporte y un cambio en nuestra dieta son otras maneras de igual importancia de reducir nuestro impacto ambiental. Aunque legalmente el productor es el responsable del impacto ambiental, yo creo que no es estrictamente cierto. Los consumidores controlamos la demanda y, por lo tanto, la producción. Cambiando nuestra conciencia consumista por una más respetuosa con el medio ambiente, podemos reducir significativamente la huella ambiental que tenemos.