Lee la etiqueta de los alimentos

Esta gran olvidada que nos indica exactamente que producto vamos a comer. Es la única parte de un envase de la que nos podemos fiar, ya que su contenido está regulado por la UE.

¿La etiqueta? Pero si no entiendo ni la mitad de lo que dice, para que leerla.

Te preguntaré algo y después volvemos al tema. ¿Puedes entender la ficha técnica de tu coche? ¿Teléfono móvil? ¿La televisión?

Seguramente no comprenderás todo bien, pero el día de su compra te miraste su ficha técnica exhaustivamente.

¿Haces lo mismo con tu comida?

Estamos rodeados de objetos de los que nos interesamos por sus características, funciones, límites y que representan para nuestra salud.

Sin embargo, seguimos sin interesarnos por la etiqueta nutricional o la etiqueta de ingredientes de los alimentos que compramos.

Otra pregunta. ¿Hay algo que tenga mayor impacto a largo plazo para nuestra salud que los alimentos?

Yo creo que no. El coche nos lleva, el móvil nos entretiene, pero la comida nos da vida, es nuestro combustible.

Hay personas, muchas personas, que a su coche le ponen la gasolina de mejor calidad que hay en el mercado, y después van y cenan en un restaurante de comida rápida.

Realmente la mayoría de nosotros le damos muy poco valor a nuestra comida y creo que debería ser todo lo contrario.

Deberíamos alimentarnos de la manera que más convenga a nuestro cuerpo y, de la misma manera que por la etiqueta podemos saber si un teléfono móvil es mejor que otro, con la comida pasa exactamente lo mismo.

Todo el etiquetado de los alimentos está legislado de manera que, según qué tipo de alimento, debe llevar unas etiquetas u otras. Pero esto son leyes y, si la etiqueta ya nos marea, de las leyes mejor ni hablar.

Lo importante a saber es que en la etiqueta de los productos encontraremos los ingredientes de los que se compone, alérgenos que puede presentar y los valores nutricionales que tiene el producto en cuestión.

Explicaré brevemente qué es cada uno de estos campos que encontraremos en la mayoría de etiquetas.

Ingredientes

En la etiqueta podremos ver los ingredientes que se han utilizado para la elaboración del producto alimenticio que queremos comprar. Además, si lleva algún tipo de grasa, estará escrito su origen. Ej: aceite de palma. Podremos ver también los aditivos alimenticios que estén presentes. Y aunque nos suenen a chino, será útil saber que están ahí.

Alérgenos

En general la mayoría de los alérgenos están definidos; nueces, crustáceos, lácteos, etc. Estos deben estar presentes en la etiqueta si se han usado para la elaboración del producto, o si este puede contener trazas de estos.

¿Qué son las trazas?  Las trazas son pequeñas partes de algo (leche, almendras, etc) que pueden estar presentes en el producto, pero que no son un ingrediente del mismo. 

Me explico: unas galletas veganas podrían contener trazas de leche. 

Por ejemplo. En la elaboración de la galleta no se ha utilizado leche, pero anteriormente, con otro producto y en la misma máquina, zona o recinto sí, por lo que algo de esta leche podría haber llegado a la galleta. La galleta sigue siendo vegana, pero el fabricante se cura en salud por si esta galleta la come alguien que sea intolerante a la lactosa. Creo que ha quedado claro.

Valores nutricionales

En la etiqueta deben estar presentes unos valores nutricionales que la UE ha determinado como obligatorios.

Estos son el valor energético, las grasas, las grasas saturadas, los hidratos de carbono, los azúcares, las proteínas y la sal. Además deben estar presentes en el mismo campo visual y obligatoriamente para 100 g o 100 ml del producto, ya que así sea fácilmente comparable.

Información nutricional

También existen valores nutricionales complementarios que se pueden incluir de manera voluntaria. Estos son los ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados, los polialcoholes, el almidón, la fibra alimentaria, las vitaminas y los minerales.

De golpe y sin conocimiento previo, toda esta información puede abrumarnos. A veces se hace pesado mirar los ingredientes de un carrito de compra. Es verdad, puede que sea difícil al principio, es como todo. Vuelvo al ejemplo del teléfono móvil (por la gran variedad que hay) nos hemos acostumbrado a reconocer sus características. Con un poco de práctica conseguiremos lo mismo con los productos alimenticios. Y no hace falta ser expertos nutricionistas, solo comprender que un producto que contenga (me lo invento) ingredientes: soja, sal, conservantes: e300, e400, e500, e460 etc. Siempre será peor que otro que contenga como ingredientes solo soja y sal, pero sin conservantes.

Y un último consejo, por favor, no mires solamente la portada del envase. Normalmente está llena de publicidad engañosa, colocada ahí solo para captar clientes. Las únicas etiquetas que debemos creernos son las anteriormente mencionadas, Ingredientes+alérgenos, y valores nutricionales.

http://www.aecosan.msssi.gob.es/AECOSAN/web/subhomes/seguridad_alimentaria/aecosan_seguridad_alimentaria.htm